La tribu estadounidense seminola construirá un casino en Hungría

Junio 23, 2009

La tribu estadounidense seminola, que controla la cadena de restaurantes y casinos Hard Rock Cafe, será el inversor del proyecto “Euro Vegas” para construir un casino y otras instalaciones en Hungría, en el triángulo fronterizo con Austria y Eslovaquia.

El proyecto está previsto en la localidad de Bezenye e incluirá también salas de conferencia, hoteles, restaurantes, bares y baños termales, informó hoy la prensa local.

El casino, cuyos detalles se darán a conocer el viernes próximo en Budapest, estará terminado en 2010 y abarcará salas de juego, un hotel de 22 pisos y 316 habitaciones, así como una sala de conferencias de 4.000 metros cuadrados.

De acuerdo a la prensa húngara, el Ministerio de Finanzas de ese país ya habría elegido a un ganador en la licitación para la construcción de un gran casino en el área de la capital, al cual se le otorgarían los derechos de operación exclusivos.

Una vez completada la construcción, el proyecto será uno de los complejos de hotel y casino más grandes del continente europeo que contará con los juegos mas populares entre los fanáticos de las apuestas.

El centro de ocio “Euro Vegas” dará trabajo a 1.280 personas, tendrá una capacidad para albergar a 5.400 visitantes y será la primera red de casinos al estilo estadounidense en Europa, con una superficie de 335 hectáreas.

Bezenye es una pequeña localidad de 1.500 habitantes a 80 kilómetros de Viena, a 40 kilómetros de Bratislava y otros 160 kilómetros de Budapest, por lo que los constructores esperan visitantes de esos tres países.

La tribu seminola, originaria de Florida, adquirió a finales de 2006 la cadena de restaurantes y casinos Hard Rock Cafe por 965 millones de dólares.

Aposto contra su muerte y ganó

Junio 2, 2009

Jon Matthews, un británico al que los médicos anunciaron pocos meses de vida tras detectarle un cáncer terminal en año 2006 apostó a que refutaría con su propia vida la opinión de los expertos, como terminó ocurriendo.

Con 59 años, se negó a aceptar lo que todos los médicos coincidieron en pronosticarle: que no viviría más allá de 2007. Con 100 libras (unos 160 dólares) se presentó en una casa de apuestas y las jugó a que no moriría antes del 1 de junio de 2008. Después de esa fecha el señor Matthews vio recompensada su esperanza no sólo con su propia vida, sino también con 5.000 libras esterlinas.

El reto no fue suficiente para el apostador, que volvió a jugar otras 100 libras a que el 1 de junio de 2009 seguiría vivo. Matthews cobrará así este lunes otras 5.000 libras. Y se planteará otro desafío: obtener el 1 de junio de 2010 una nueva victoria en su particular apuesta contra la muerte, y ser entonces otras 10.000 libras más rico.

“Cuando me dieron el diagnóstico pensé que era mi condena a muerte”, recuerda ahora Matthews. Ninguno de los médicos que lo trataron conoce a otro paciente con un tumor como el suyo que haya logrado sobrevivir más de 25 meses, añade. “Y en junio de 2009 cumplí los 38 meses y voy por más”.

Un portavoz de la casa de apuestas William Hill indicó que nunca habían recibido una apuesta de esta clase, pero que al ver a Jon no dudaron en aceptarsela. “Nunca en 30 años nos alegró tanto pagarle a un cliente que ganó”, añadió.

El apostador donará sus ganancias a pacientes de cáncer. “Sé que al final llegará mi muerte”, dice, “así que no tengo pensado ningún uso para el dinero”.

Fuente: dpa